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El después del Europeo

La consecución del campeonato europeo por parte de la Selección Española de Fútbol Sala ha demostrado que muchos están equivocados con este deporte. El que diga que es un deporte minoritario se equivoca, porque se ha demostrado que son muchos los aficionados que siguen la Liga Nacional con verdadero entusiasmo y fervor.

Por otro lado se demuestra también que hay un apoyo incondicional a la selección española, que tiene muchísimos seguidores. Quien tendría que ofrecer muchísimo más apoyo sería por parte de los medios de comunicación y de la propia Federación, y más ahora que se ha conseguido este título tan importante.

El ganarlo no solamente supone un escaparate de nuestra selección de fútbol sala para el mundo, sino también de nuestra liga, lo que podría ser un atractivo potencial para nuevos inversores en los equipos, nuevos jugadores que deseen entrar en nuestra liga y, sobre todo, un crecimiento del número de aficionados a este deporte.

Ahora todo vuelve a la normalidad de la competición y, al mismo tiempo, al aprovechamiento del tirón que supone ser campeones de Europa. Vivimos en un país en el que rápidamente los triunfos pasan a ser algo que se olvida. Ser siete veces campeones del mundo no puede pasar de largo, no puede ser un triunfo más.

Es por ello que tenemos que poner en valor la labor de la Federación, a todos los jugadores españoles, que tanto en sus equipos como en la selección aportan toda su calidad, su trabajo diario, su ilusión como deportistas nacionales y, sobre todo, esa idea de grupo, de gran familia, de la que todos debemos sentirnos orgullosos.

Cuando gana la selección española de fútbol sala lo que se están mostrando son una serie de valores importantes a los demás, no solamente un deporte. Está aportando valores como la constancia, la fuerza, el trabajo en equipo, el apoyo mutuo, el saber aportar lo mejor de cada uno, ya sean jugadores, entrenadores, fisioterapeutas, médicos, etcétera, para crear un grupo humano capaz de combinar todo eso y conseguir un resultado único, como es la consecución de la séptima Eurocopa de fútbol sala.